¿Cómo se instalan los repartidores de costes?

//¿Cómo se instalan los repartidores de costes?

Los repartidores de costes, también llamados calorímetros, son unos dispositivos que, instalados en los radiadores, permiten medir el consumo de calefacción que realiza cada radiador.

Su instalación es sencilla ya que, normalmente se colocan sobre la superficie del radiador gracias a unos tornillos de sujeción. Sin embargo, si hay algo que los obstaculizan (como, por ejemplo, cubre radiadores, cortinas u otros elementos) pueden condicionar el buen funcionamiento de los repartidores de costes.

Por eso, cuando se producen estas situaciones, puede ser necesario colocar sensores externos que aseguren que la medición de la temperatura ambiente es la correcta y el sistema funciona como debe.

Repartidor de costes con sensor. Imagen: Remica

Repartidor de costes con sensor. Imagen: Remica

Repartidores de costes: así son

Junto con los contadores de energía térmica, los repartidores de costes son uno de los principales sistemas para repartir los costes en instalaciones de calefacción centralizada.

Concretamente, los repartidores de costes se utilizan en edificios de viviendas donde las tuberías generales de distribución están configuradas por columnas verticales (de abajo arriba conectan los radiadores del edificio sin existir unión entre los distintos radiadores de la vivienda).

Estos dispositivos tienen múltiples ventajas:

  • Precio: son baratos. Según AERCCA, la inversión en repartidores de costes en una vivienda media es hasta cuatro veces más económica que instalar un contador de energía.
  • Son estéticamente agradables. Constan de una carcasa, sensores, un dispositivo de cálculo, una pantalla, una fuente de alimentación, elementos de instalación y un precinto de protección para evitar manipulaciones.
  • Son fáciles de instalar. Se colocan sobre los radiadores mediante unos tornillos de sujeción, sin cables u otros elementos que puedan afectar a la decoración de la vivienda.
  • Las lecturas que emiten se recogen automáticamente. Al tratarse de dispositivos electrónicos, las lecturas de consumo se recogen vía radio, de modo que es posible conocer cuál es el consumo de cada radiador sin que haya que acceder a las viviendas para contabilizarlo.

¿Cómo funcionan?

Según explica la Asociación Española de Repartidores de Costes (AERCCA) la norma EN 834:1994 regula el funcionamiento de estos dispositivos que miden dos temperaturas: la de la superficie del radiador y la temperatura ambiente de la habitación donde el radiador está instalado.

La lectura visualizada corresponde al valor de la integral de tiempo de la diferencia de temperatura entre la superficie del radiador y la temperatura ambiente. Así, el medidor entiende que la calefacción está en marcha cuando la diferencia de temperaturas entre el radiador y la habitación es muy elevada, y cuanto más elevada sea esta diferencia de temperaturas, mayor será el esfuerzo del radiador por dotar a la habitación del confort deseado, y por tanto el consumo será mayor.

Sin embargo, si la diferencia de temperatura ambiente de la habitación con respecto a la del radiador es pequeña (menos de 4ºC), el medidor entenderá que el radiador no está en funcionamiento. Adicionalmente, el medidor diferencia entre verano e invierno, de modo que en verano (desde junio a septiembre), se entiende que la calefacción está en funcionamiento siempre que la temperatura del radiador supere los 40ºC, mientras que en invierno, se entiende que el radiador está en funcionamiento cuando supera los 29ºC.

Para conocer más en detalle cómo se calcula el gasto en calefacción por parte de los repartidores de coste, se puede consultar la web de AERCCA

¿En quién confiar a la hora de instalarlos?

Aquellas comunidades de propietarios que deseen instalar repartidores de costes deben confiar siempre en instaladores acreditados.

La Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR) ha entregado a Remica el Certificado de Marca N de Servicio de medición y reparto de consumos en instalaciones con sistemas centralizados de calefacción y agua caliente sanitaria (ACS).

Este reconocimiento es importante porque acredita la calidad de los equipos de medición, su correcta instalación por parte de personal cualificado y el rigor en la lectura de datos y en el reparto de costes de calefacción y agua caliente sanitaria en instalaciones con sistemas centralizados de calefacción en las comunidades de propietarios.

De esta forma, cada usuario regulará el uso de su calefacción individualmente y pagará proporcionalmente a su consumo real.

¿Quiere pedirnos un presupuesto para instalar contadores individuales o repartidores de costes? Contacte con Remica en el teléfono 91 396 03 00, en el email remica@remica.es o a través de este formulario.

2018-05-04T13:41:05+00:0019 marzo, 2018|

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