La energía aerotérmica es la energía contenida, en forma de calor, en el aire ambiente (incluso cuando se registran temperaturas exteriores bajo cero).

Esta energía se puede aprovechar  para aportar calor y/o frío mediante los sistemas de aerotermia, que son bombas de calor de última generación.

 

 

Esquema funcionamiento AEROTERMIA. Fuente: Toshiba

Esquema funcionamiento AEROTERMIA. Fuente: Toshiba

 

Puede sustituir completamente otros sistemas de calefacción/refrigeración

Las bombas de calor son máquinas térmicas capaces de bombear calor desde un foco frío (exterior) a uno caliente (interior), consumiendo 1/3-1/4 de energía eléctrica.

Pueden aportar calefacción y/o refrigeración, e incluso, agua caliente sanitaria durante todo el año.

Son sistemas tan eficientes que es posible instalar sistemas de aerotermia para sustituir a otros sistemas de combustión tradicional basados en combustibles fósiles como el carbón, el gas o el gasóleo.

De hecho, en su informe del 2016 sobre Eficiencia Energética, la Agencia Internacional de la Energía consideró la bomba de calor como la Mejor Tecnología Disponible (MTD) para calefacción de espacios.

 

La aerotermia es una energía renovable

La Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables y por la que se modifican y se derogan las Directivas 2001/77/CE y 2003/30/CE, reconoce como energía renovable, la energía capturada por las bombas de calor, bajo determinadas condiciones, como en el caso de la energía aerotérmica.

Las  bombas de calor aerotérmicas extraen calor del entorno natural (aire) a través del evaporador y lo transfiere al interior de un edificio o a procesos industriales a través del condensador. Si son reversibles, se invierte el ciclo y se transfiere el calor del interior del edificio impulsándolo al entorno natural.

Al usar una energía inagotable, como es el aire, las instalaciones de aerotermia para calefacción, refrigeración y ACS no generan emisiones directas de dióxido de carbono (CO2), causantes del denominado “efecto invernadero”.

 

Es más barata que otras fuentes de energía

Otra ventaja de la aerotermia es que  consume menos energía que los sistemas de calefacción tradicionales, lo que supone un gran ahorro mensual:

  • Se estima que la aerotermia produce entre tres y cuatro veces más energía de la que consume.
  • Según un estudio realizado por la firma Toshiba, los ahorros energéticos pueden rondar entre un 20% y un 50% si se compara con el rendimiento de otros combustibles fósiles como el gasoil y el gas natural.

 

Es una tecnología versátil

En el interior de los edificios, los sistemas de aerotermia se pueden combinar con distintos tipos de emisores térmicos, ya sean radiadores, fancoil o suelo radiante.

A nivel estructural, pueden trabajar junto a otros generadores como calderas de gas o gasóleo (es decir, que se puede aprovechar la caldera existente en el edificio y conectarla a una bomba de calor) dando lugar a sistemas de calefacción híbridos.

 

Es sencilla de instalar

Frente a otros sistemas de refrigeración, la aerotermia presenta grandes ventajas:

  • No necesita un depósito de almacenamiento de combustible (como sucede en el caso del gasóleo, del carbón o de la biomasa).
  • No necesita que exista una chimenea para evacuar los gases procedentes de la combustión de combustible.

 

¡Se puede instalar en viviendas colectivas!

El sistema de aerotermia puede instalarse en viviendas particulares, y también puede servir como forma de climatización en instalaciones comunitarias y centralizadas. Incluso se puede complementar con la producción de electricidad a través de placas solares fotovoltaicas, con lo que resulta un sistema eficiente y sostenible.

Si en vuestra comunidad de vecinos queréis saber más sobre si podéis adoptar esta tecnología, ponte en contacto con Remica a través de este formulario.