Según el Reglamento de Instalaciones Técnicas en los Edificios (RITE), es el titular de la instalación quien debe asegurarse que una “empresa mantenedora habilitada”  realice el mantenimiento de las instalaciones térmicas.

Esto significa que, si en una instalación de calefacción central el mantenimiento no es el adecuado, la responsabilidad recaerá en la Comunidad de Propietarios.

Si quieres asegurarte de que en 2020 el mantenimiento de tu sala de calderas es el adecuado ¡sigue leyendo!

 

Revisiones mensuales durante la temporada de calefacción

Según establece el RITE, durante la “temporada de calefacción”, es decir, los meses en los que la instalación de calefacción central funciona a pleno rendimiento, la empresa de mantenimiento debe realizar revisiones mensuales.

Sin embargo, cuando llega el buen tiempo y la calefacción se apaga hasta el próximo otoño, no es necesario que el técnico realizase las visitas de mantenimiento cada mes.

Es más, al hacerlo, se tendría que encender la calefacción lo que supone un gasto energético innecesario. No obstante, se puede aprovechar este «apagado del sistema de calefacción» durante la primavera y el verano para realizar una limpieza de la caldera y arreglar los elementos necesarios para que, cuando llegue de nuevo el tiempo de encender la calefacción, el sistema esté a punto.

 

Inspecciones de eficiencia energética obligatorias

La Comunidad de Madrid cuenta, desde 2014, con una normativa que obliga a realizar inspecciones periódicas de eficiencia energética en instalaciones térmicas (calefacción, aire acondicionado y agua caliente sanitaria) que cuenten con una potencia útil nominal superior a 70 kW.

Esta obligatoriedad afecta a todos los edificios no industriales ya sean nuevos o existentes. Con ello se pretende verificar el estado de la instalación, su grado de eficiencia energética y las áreas de mejora desde el punto de vista de la rentabilidad económica.

Las comunidades están obligadas a someter su instalación a una revisión cada cuatro años (si ésta funciona con combustibles gaseosos o renovables), cada dos (en el caso de que no utilice combustibles gaseosos o renovables) o cada cinco (para los sistemas de aire acondicionado).

 

Conservar toda la documentación del mantenimiento de la sala de calderas

El titular de las instalaciones térmicas también es responsable  de conservar documentación de todas las actuaciones, ya sean de mantenimiento, reparación, reforma o inspecciones realizadas en la instalación térmica o sus equipos, consignándolas en el Libro del Edificio, cuando exista.

 

Más allá del mantenimiento: beneficios de la Gestión energética

Aunque no es obligatorio contratar una gestión energética,  es un servicio que compensa y mucho a las comunidades de propietarios que cuenten con instalaciones térmicas que sean grandes consumidoras de energía.

¿Qué diferencia un servicio de mantenimiento de una gestión energética? El mantenimiento, obligatorio según el RITE, asegura el buen funcionamiento y la seguridad de las instalaciones térmicas. Sin embargo, no garantiza un «rendimiento óptimo», es decir, que no mide si para dar servicio de calefacción las instalaciones están consumiendo más energía de la necesaria.

Un buen servicio de gestión energética incluye todas las operaciones propias del mantenimiento y, además, añade un nuevo parámetro: garantiza el rendimiento de las instalaciones, con el mínimo consumo de energía.

Cuando la instalación no tiene gestión energética, el riesgo de que consuma más de lo que debe, lo asumen los propietarios; en cambio, con una empresa encargada de la gestión energética, sería ésta quien asumiría el coste económico si hay un funcionamiento poco eficiente de las instalaciones.

 

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